jueves, 25 de diciembre de 2014

Los carbohidratos mejoran la calidad de sueño



Es la temporada para los carbohidratos. Y aunque sabemos que los carbohidratos nos hacen sentir un poco hinchados, también hay beneficios. Los carbohidratos son para nuestros cuerpos la fuente principal de combustible, además los carbohidratos de granos enteros nos dan la fibra que necesitamos, ya sabes, para que todo funcione bien.

Sin embargo, en un estudio japonés a principios de este año en realidad encontramos que los carbohidratos tienen otra cualidad redentora sorprendente: Pueden ayudarle a dormir.

El estudio, publicado a principios de este año en PLOS ONE, encontró que el consumo de arroz en la cena estimula y mejora la calidad para dormir. Los investigadores probaron sobre 1.848 hombres y mujeres de Japón entre las edades de 20 y 60, el examen de los aspectos de su calidad del sueño. Encontraron que los que consumieron carbohidratos como el arroz, dormían mejor y más tiempo. Por el contrario, el consumo de pan no se asoció significativamente con una mejor calidad del sueño, y la ingesta de fideos se correlacionó con la falta de sueño.

¿La clave? El arroz tiene un índice glucémico alto, un rango que mide los alimentos por la rapidez con que aumenta el azúcar en la sangre y la consiguiente necesidad de insulina. Arroz blanco japonés, por ejemplo, tiene un alto índice glucémico de 77, mientras que el pan usado en los análisis varió desde 51 hasta 74.

El consumo de alimentos con alto índice glucémico puede aumentar los niveles de triptófano (sí, el famoso ingrediente de Acción de Gracias), un aminoácido esencial que consigue convertir en la hormona serotonina calmante y se convierte en la materia prima para la producción de melatonina, que induce al sueño.

Los hallazgos japoneses están en línea con los estudios previos que concluyeron que una comida a base de hidratos de carbono de alto índice glucémico en realidad resultó en latencia de sueño reducida. En otras palabras, usted puede dormirse más rápido por comer carbohidratos cuatro horas antes de acostarse.

Por desgracia, eso no significa que todos los carbohidratos están bien. Todavía hay aspectos negativos de los alimentos con alto contenido glucémico. El Dietista de una clínica Sagi Halevy dijo que los efectos de glucosa de fondos de alimentos de índice glucémico alto, como el arroz blanco, el pan y las pastas pueden ser negativos, haciendo horas extras varios problemas de salud e incluso, posiblemente, aumente el riesgo de diabetes.

Por otra parte, desde hace años los expertos en nutrición han argumentado que los alimentos de bajo índice glicémico como las lentejas, cebada o yogur griego mejorar los niveles de azúcar en la sangre y la insulina, no para mencionar la prevención de la diabetes y el aumento de peso (ya que los hidratos de carbono que contienen se digieren a un ritmo más lento).

Pero haciendo hincapié sobre el índice glucémico no es algo que debería preocupar necesariamente a personas sanas. Un estudio publicado en JAMA publicado la semana pasada mostró que las dietas que contienen alimentos de bajo índice glicémico no necesariamente resultan en la mejora de la presión arterial, la sensibilidad a la insulina o disminuir el colesterol en comparación con las dietas que contienen principalmente alimentos con alto contenido glucémico.

La oportunidad de mejorar nuestro sueño es una que tomaremos. No hay garantía de que el arroz te hará dormir como un bebé, dijo Halevy. "Dudo mucho que los médicos y nutricionistas empiecen a  decirle a sus pacientes privados de sueño que deben comer una taza de arroz y que dejen las pastillas para dormir", dijo.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Las Proteínas en el Deporte





A lo largo de este artículo abordaremos las proteínas y su influencia en el rendimiento deportivo.  Las proteínas, y más precisamente los aminoácidos, son tal vez los nutrientes más controvertidos respecto a la nutrición de los deportistas.  Numerosos son los mitos que rodean a estas macromoléculas, en este apartado trataremos de ir esclareciendo estas cuestiones.

Las proteínas son macromoléculas orgánicas formadas por carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno (CHON). El nitrógeno se encuentra representa un 16% (Onzari, 2008) de la molécula, algunas proteínas también contienen azufre (S) en menor proporción.


 Este grupo de nutrientes aporta 4 kcal. asimilables por gramo, la misma cantidad de energía aportada por gramo de hidratos de carbono.

La unidad más básica de las proteínas son los aminoácidos (los cuales se abrevian “aa”).  Los aminoácidos son ácidos orgánicos formados por un grupo ácido (COOH) y un grupo amino (NH2).  A lo largo del tiempo se ha ido modificando la clasificación de los mismos.

 Hasta hace algunos años, hablábamos de aminoácidos esenciales (siendo aa que no podíamos sintetizar y debían ser incorporados a través de la alimentación diaria), semi-esenciales (para ser sintetizados necesitan de la presencia de un aa esencial) y no esenciales.  Las clasificaciones más modernas realizadas por la Universidad de las Naciones Unidas, los agrupan de la siguiente manera:



Tabla: Clasificación de los aminoácidos



El nombre proteína proviene de la palabra griega πρώτα ("prota"), que significa "lo primero" o del dios Proteo, por la cantidad de formas que pueden tomar.  Más específicamente, encontramos cuatro niveles de organización, los cuales se ejemplifican en el gráfico Nº 1.

Gráfico Nº 1: Niveles de organización de las proteínas




Dentro de las funciones que cumplen las proteínas en el organismo, decimos que se denomina “función plástica” (en lugar de la función energética que cumplen los hidratos de carbono y los lípidos), esto implica que las proteínas:

intervienen en la reparación de los tejidos –entre ellos, formación y reparación de la masa muscular-,tienen función estructural: en membranas celulares,participan en la formación de enzimas,participan en la formación de hormonas,bparticipan en la formación de neurotransmisores, participan en el movimiento: la actina y la miosina son dos proteínas contráctiles componentes del músculo, mantienen el equilibrio ácido-base,participan en el transporte de algunas substancias: LDL colesterol (Low density lipoprotein: lipoproteína de baja densidad) , HDL colesterol (High density lipoprotein: lipoproteína de alta densidad), hemoglobina y mioglobina (proteínas transportadoras de oxígeno), etc. 


Sólo serán utilizadas como fuente energética en aquellos casos en los que el consumo de hidratos de carbono o grasas no sea suficiente para cubrir los requerimientos diarios o si se consumen más de 2.5 gramos de proteínas por kilo de peso corporal actual.

En este último caso, el exceso en su ingesta ya sea en forma de alimentos o suplementos (como es el caso de las píldoras o los polvos de aminoácidos), pasará a formar parte del tejido adiposo corporal, con el consecuente aumento del peso.

 “Se estima que la aportación energética de la proteína durante la realización de ejercicio es pequeña (3-18%), aún así hay evidencia que indica que las reservas de proteínas podrían ser una fuente importante de energía en las fases finales de eventos de larga duración” (Nevárez, 2004).

Contrario a lo que muchas personas puedan pensar, el tamaño del músculo no depende de una mayor ingestión de proteínas. Si la dieta contiene una adecuada cantidad de proteínas, el tamaño del músculo dependerá del entrenamiento específico (tanto en cantidad como en calidad) y del potencial genético de cada individuo.

Los alimentos fuente (Alimento fuente es aquel que posee al nutriente en alta cantidad y que además es de consumo habitual en la población a la que se hace referencia) de

 proteínas se exponen a continuación en la siguiente tabla:

Tabla: Gramos de proteína por ciento de los alimentos fuente.

Alimento
Gramos de proteína / 100 gr. ó cm3 de alimento
Carne vacuna promedio
20
Carne de ave promedio
20
Carne de pescado promedio
18
Queso de rallar
29
Queso semi-duro
26
Queso fresco
19
Ricotta entera
12
Huevo
12
Yogurt entero
5
Leche entera / descremada
3
Legumbres (1)
20



(1) Recordemos que las legumbres son alimentos con proteínas incompletas y que en este caso en particular sus aa limitantes son la metionina y la cistina

No es raro escuchar que se recomienda incrementar el consumo de proteínas durante los períodos de entrenamiento o pre-competencia, esta afirmación se realiza bajo el  erróneo concepto de que para poder llevar a cabo la contracción muscular es necesario disponer de una mayor cantidad de proteínas.

 Ahora bien, recordemos que la principal función de este grupo de macronutrientes es básicamente plástica y no energética, aunque sabemos que el 57% de las proteínas tienen poder glucoformador.

 “Aunque en teoría todos los amino ácidos tienen la capacidad de poder oxidarse, hasta el presente se conoce de que por lo menos seis (alanina, aspartato, glutamato y los amino ácidos ramificados), pueden ser degradados por el músculo esquelético durante el ejercicio” (Nevárez, 2004).

De hecho, en este proceso de utilización de las proteínas se genera  nitrógeno residual, que debe ser eliminado por medio de la orina como urea (el valor de urea sanguínea aumentará durante el ejercicio y en casos en lo que se utilicen las proteínas como combustible debido a una depleción de las reservas de glucógeno), lo que provoca una mayor pérdida de agua y una sobrecarga de trabajo para los riñones, incrementándose así el riesgo de deshidratación en los atletas.

La ingesta excesiva de proteínas también puede provocar una pérdida de calcio en los huesos y un trabajo excesivo para el hígado.

Otro concepto que ha generado controversia es el de los aminoácidos ramificados (aminoácidos de cadena ramificada).  En este caso hablamos de la leucina, la valina y la isoleucina.  Sabemos positivamente que estos tres aa participan de la producción de energía, sobre todo durante la actividad física, ya que son oxidables.

Al igual que con el resto de los macro y micronutrientes de la dieta, la cantidad de proteínas requeridas para la actividad física dependerán del tipo, de la intensidad y de la frecuencia de la misma, así como también del aporte de los otros macronutrientes de la dieta.

Habiendo ya relatado la función de las proteínas, nos queda responder el interrogante de ¿qué cantidad de proteínas debe consumir un deportista?

Si bien lo recomendado es calcular la cantidad de proteínas en gramos y luego extrapolar ese valor a la fórmula sintética, se ve que la distribución de este grupo de macronutrientes se ubica casi siempre dentro de los valores considerados normales 15-20% del valor calórico total.

Tabla: Ingesta de proteínas recomendadas (gr/kg de peso corporal) para deportistas


Deporte
Gr proteínas / kg peso corporal
Entrenamiento de fuerza
                  Etapa de mantenimiento
                  Etapa de hipertrofia (2)

1.2 – 1.4
1.6 - 1.8
Entrenamiento de resistencia
1.2 – 1.4
Entrenamiento en deportes en equipo
1.4 – 1.7
Reducción de peso corporal
1.4 – 1.8


jueves, 18 de diciembre de 2014

Bananas en miel

En múltiples países latinoamericanos se preparan guarniciones dulces para gran parte de platos salados. Las bananas caramelizadas o fritas son un recurso perfecto para darle una acompañamiento dulzón a tus delicias. te explicamos en este artículo cómo hacer bananas fritas. Para ello, deberás tener en cuenta que la banana debe estar verde para que no se desmonte durante la fritura. Disfruta de esta guarnición y deleita a tus comensales, con esta receta fácil y rápida. ¡Toma nota!





Ingredientes


  • Bananas verdes
  • Aceite para freír o mantequilla
  • Miel y almendras molidas

Instrucciones

Antes de empezar esta rápida receta, debes saber que puedes hacer las bananas fritas solas o bien, prepararlas con miel para explotar, todavía más, su sabor dulce. A continuación te damos ambas instrucciones para que elijas la variedad que más te guste.

Prepara el aceite para freír en una sartén. No escatimes y pongas tan solo unas gotas, pues lo que queremos es conseguir una fritura. Después, coloca la sartén sobre los fogones a fuego medio y deja que se caliente. En caso de que normalmente no cocines con aceite, puedes hacerlo con manteca.

Mientras el fuego se calienta, pela las bananas con un pelador y córtalas. Puedes hacerlo en rodajas, aunque te recomendamos que lo hagas en rebanadas verticales de un centímetro, aproximadamente, de grosor. Con ello, te asegurarás de que la banana no se desmonte y la fritura quede en su punto.

Cuando el fuego ya esté bien caliente, añade las piezas de banana a la sartén. Déjalas en aceite hasta que estén bien doradas. Recuerda cambiarlas de posición para que se frían por delante y por detrás. ¡Y listo!

Si prefieres añadirle dulzor a tus bananas, úntalas en miel antes de pasarlas por la sartén. También puedes rebozarlas con almendras picadas para darle otra textura distinta. ¡Te quedarán deliciosas!

Cuando estén bien doradas, sírvelas calientes. Otro truco para añadirle sabor es añadirles por encima un chorrito de limón. Te quedarán muy sabrosas y deleitarás a tus comensales con este punto dulce en los platos salados.