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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Equilibrio Trabajo Familia el mayor reto del matrimonio actual




















En nuestra encuesta del mes, quisimos indagar un poco sobre los retos que tienen los matrimonios actualmente; la opción más votada resultó ser “Equilibrio trabajo-familia en ambos cónyuges”, con una votación superior al 40 por ciento, seguida de “Educación de los hijos”, “La infidelidad”, “Las nuevas tecnologías”, “El manejo del dinero de ambos”, y por último, las “Exigencias de la mujer fuera del hogar” (Ver resultados).

Es evidente que buscar un equilibrio entre la actividad laboral y la vida familiar, es el pan de cada día de muchos matrimonios. Una experta en el tema como fue la alemana Jutta Burggraf, doctora en Psicopedagogía, licenciada en Pedagogía y estudiosa del rol de la mujer en la sociedad moderna, describía la situación cotidiana de la familia de hoy:

“Muchas veces los esposos tienen distintos campos de acción, ya sea en la familia, en la profesión fuera del hogar. No se ven durante muchas horas del día. Sin embargo, tienen contacto con otras personas, hombres y mujeres, y con ellos comparten sus intereses y planes profesionales. Cuando vuelven cansados a casa, ya no tienen fuerzas para dialogar o hacer planes y esto genera una distancia entre los esposos.”

Y en esta realidad convergen diversos factores que van mucho más allá de la incorporación de la mujer al mercado laboral, que es lo primero que se aparece en la cabeza cuando se habla del tema, como son: competitividad agresiva, ausencia de políticas a favor de la conciliación, asociación del “éxito” con el trabajo excesivo, mal uso de la tecnología, incapacidad para establecer prioridades, dificultad para manejar el tiempo personal… A lo que se suma un elemento descrito por el autor Aníbal Cuevas: “una presión brutal del individualismo; lo peor de cada uno de nosotros: ir a lo nuestro.”

De igual manera, no hay que olvidar la gran responsabilidad que tienen las organizaciones en todo esto. Es notoria la falta de una cultura empresarial que sea consciente de los beneficios que representa para el empleado y por ende para la compañía, el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, puesto que repercute directamente en su rendimiento, productividad, compromiso y motivación hacia la organización.

Estrategias para lograr el equilibrio


Aunque las condiciones de vida actuales no son fáciles, tampoco hacen imposible la construcción de familias sanas, sólidas y unidas. Eso sí, es necesario una buena dosis de determinación y compromiso: querer es poder. Estas son algunas claves para lograr la conciliación de la vida laboral y familiar.

Amor decidido. Es el pilar que no dejará que la unión conyugal se derrumbe. Así lo señala la doctora Burggraf: “Si al contraer matrimonio los cónyuges son conscientes de que toman una decisión para toda la vida y tienen la firme voluntad de permanecer unidos hasta el final, pase lo que pase, en tiempos de sol y de lluvia, de nieve, hielo y tormenta, entonces pueden desarrollarse libremente, en un clima de seguridad y de confianza.

Conviene perder el miedo a las crisis. Conflictos y divergencias de opiniones existirán siempre allí donde varias personas viven en estrecho contacto. Lo decisivo es la actitud que se adopta ante aquellas situaciones difíciles, aprovechar la oportunidad de estrechar los lazos de unión superando juntos las dificultades.”

Corresponsabilidad. 

“Es el reconocimiento de la responsabilidad compartida entre padre y madre, hombre y mujer, en el cuidado de los hijos y adultos mayores, en las labores del hogar y en el sustento económico de la familia. En el siglo XXI los roles se comparten, ambos ayudan en áreas que antes estaban radicadas sólo en el hombre o en la mujer, y juntos, contribuyen al desarrollo del otro, de sus familias.”

Crear espacios exclusivos para la familia. Como por ejemplo una cita semanal con el cónyuge y compartir la cena todos juntos (Ver: A solas con el cónyuge: la importancia de compartir tiempo juntos).

Establecer límites. Cada cosa en su lugar y a su debido tiempo; ni el trabajo debe ir a casa, ni la casa al trabajo.

Mantener el contacto físico. Hay que luchar contra la frialdad que por momentos surgen a causa de la virtualidad, el individualismo y el poco tiempo. Las muestras de cariño son fundamentales en la vida matrimonial y en la educación de los hijos.

Y por último una recomendación bien importante: evitar que la tecnología ocupe el tiempo de pareja y de familia.

jueves, 6 de noviembre de 2014

El niño aprende a comer viendo cómo lo hace su familia



La doctora María Esther Pérez Blasco presentó ayer su libro ABC de la alimentación infantil en el Club La Provincia

Con esta publicación, la pediatra y experta en Dietética y Nutrición Clínica pretende inculcar a los padres una buena educación para enseñar a los niños a comer de manera saludable. “El niño hace su aprendizaje viendo cómo comen los demás y el primer referente siempre es la familia”, señala Pérez Blasco.


Para Esther Pérez, la clave de una buena alimentación infantil reside en que ésta sea variada, equilibrada y saludable. “Hay que empezar a comer sano desde el embarazo pero, sobre todo, cuando el niño es pequeño, porque va a crecer sano y le va a prevenir de muchas de las enfermedades que son muy frecuentes en nuestra sociedad”, señala.


Algunas de dichas enfermedades que, según la doctora, se pueden prevenir en la edad adulta con una buena alimentación desde la infancia son “las dolencias cardiovasculares, el cáncer y los infartos”.


A ello hay que sumar la práctica regular de ejercicio físico para evitar que los más pequeños padezcan afecciones como el colesterol o la hipertensión infantil. “Otro de los factores más importantes, que ha aumentado de una forma prevalente, es la obesidad infantil, que se considera la epidemia del siglo XXI”, afirma Esther Pérez Blasco.


Dentro de su experiencia, Pérez Blasco considera que tan importante es lo que se come, como cuándo y cuánto se come. “No hay alimentos buenos o malos, lo que importa es la cantidad y el reparto de los mismos a lo largo del día”. Asimismo, apuesta por un retorno a las tradiciones en la cocina. “Creo que debemos volver a la dieta que nos daban nuestras madres y aprovechar los platos de cada región que son saludables”, explica. El éxito del libro se debe, según su autora, a que “cada vez existe mayor preocupación por cuidar los hábitos en la alimentación”.